LO SOÑADO Y LO BAILADO (últimas tres páginas del libro homónimo)

HABRÁ SEÑALES
Ha corrido mucha agua bajo el puente y el puente ha aguantado bien. No podía ser de otra manera. Fue construido con la tecnología antigua de la observación y la experimentación acumulada en miles de años. Los embates han sido fuertes, pero los fundamentos sobre los que fue construido lo han mantenido en uso permanente… aún con daños, daños que fueron incorporados al conocimiento y crecimiento constantes. Los dolores claro que se acumulan, pero enseñan, forman parte del aprendizaje de la vida. He perdido personas claves, amadas y, también, cosas importantes. He sufrido, como todas, como todos. “Lo que no te mata te fortalece” se aprende… y he estado tres veces al borde de “transformarme” antes de lo que correspondía…: una, cuando “me las di de jovencito» intentando salvar a una amiga que se ahogaba en la Playa Las Machas; otra cuando me caí con auto y todo del “puente cuatro” a la salida de Concepción y, la tercera, un “fusilamiento simulado” como parte del aniquilamiento que perseguía la dictadura…
Pero el día siempre llega…
Como dijera el iquiqueño Oscar Hanh, profesor de la sede Arica de la Universidad de Chile, Premio Nacional de Literatura 2012:
“Pasarán estos días como pasan
todos los días malos de la vida.
Amainarán los vientos que te arrasan.
Se estancará la sangre de tu herida.
El alma errante volverá a su nido.
Lo que ayer se perdió será encontrado.
El sol será sin mancha concebido
y saldrá nuevamente en tu costado.
Y dirás frente al mar: ¿Cómo he podido
anegado sin brújula y perdido
llegar a puerto con las velas rotas?
Y una voz te dirá: ¿Que no lo sabes?
El mismo viento que rompió tus naves
es el que hace volar a las gaviotas”.
El día preciso faltarán curas y pastores para las eternas filas de los creyentes arrepentidos con sus respectivos diezmos; faltarán fiscales para los “inocentes” de siempre, pidiendo la indulgencia por sus pecados pecaminosos, por sus abusos abusivos, por los robos robados interminablemente, por las torturas disfrutadas, por las violaciones violadoras de niñas y de niños y de hombres y de mujeres y de todo lo posible de violar… ¿cuán larga será la cola, la fila, la hilera? ¿o será como las confesiones religiosas de siempre?: ¿Unos pesos extras para el templo? ¿Unas clases de ética? ¿Una penitencia irrisoria y a seguir con lo mismo?
Pero en el día preciso habrá señales…
Los salmones irán a favor de la corriente, el viento dejará de dibujar con las nubes, el saltamontes burlará la burocracia de las puertas giratorias con “tickets”, el cordero de la paz será realmente compartido entre los hambrientos, el pejeperro podrá ladrar a su antojo sin autorización veterinaria, los jotes demandarán a los culpables por ser acusados sin pruebas de carroñeros, se eliminarán las tómbolas de los partidos políticos para definir los cargos públicos, los amantes no contarán hasta dos o hasta diez -como lo afirmara Benedetti- porque sabrán que pueden contar con sus amores… tampoco habrá, por fin, largas noches para escribir los versos más tristes…
Los sueños infantiles y juveniles serán recuperados… Alonso Quijano volverá a cabalgar su “Rocinante” (que antes había sido un buen rocín) y enfrentará -justiciero y consecuente- a los molinos de vientos… nadie soñará con una olla de oro al final del arcoíris, el azul de los príncipes y de sus títulos se habrá desteñido… las hadas perderán sus mentirosas varitas mágicas…
Habrá señales…
Niñas y niños correrán felices porque sabrán que el futuro está a la vuelta de la esquina, porque existe, porque es, porque será… porque a la vuelta de esa esquina el sol ya no se pone más y porque ha aumentado la cantidad de pescadores -como mi padre- con “una mar” de sueños y de historias y de mujeres -como mi madre- que lavan la vida p’adentro y pa’juera…
Sí, habrá señales, porque en mi familia todos y todas avisamos lo que ustedes siguen llamando muerte…
“Todo saldrá bien al final. Si no está bien, no es el final”, afirmó uno de los chascones de Liverpool, soñador y rebelde, el John Lennon ése… y todavía le creo…
Entonces… ¡sigamos soñando y bailando…!
Fórmese la rueda con formalidad
qué dirá la gente, somos para ná
¡ay que sí que sí!
¡ay que no que no!
busca a quien te quiera
que así lo haré yo….